¿Qué es Noordwijkerhout? Léase “noordvaik-ker-jaut”. Es donde vive mi mente laboral desde la última semana del mes de Agosto. Son los campos de tulipanes holandeses. Sin embargo, he puesto deliberadamente este mapa de la zona del aeropuerto, y es porque Noordwijkerhout está ahora haciendo uso de su derecho al invierno y, por tanto, a la oscuridad y la gestación. ¿Hay que saber mirar ahora a Noordwijkerhout o, simplemente, no hay nada allí que se presente a la vista? La contestación puede ser que la imaginación sirve para ver lo que no está, pero… ¿acaso no se puede imaginar lo mismo en casa?
Bien, supongo que no, que no es lo mismo inventarse tulipanes que estar a un metro de miles de bulbos vivos que están tomando carrerilla para ser carteros de la primavera. Sin embargo, yo, a pesar de estar allí, sólo los miro desde detrás de los cristales del hotel, y he evitado presentirlos, por no echarlos más de menos. Hay que saber mirar, sí, pero de poco sirve desarrollar el músculo de la mirada si luego hay que atarlo porque estorba a obligaciones más perentorias.
Estoy allí y hablo en inglés, y no sé decir “perentorias” en inglés.




